

El Valle del Oja
El Río Oja, que da nombre a esta tierra, nace en la Sierra de la Demanda, y discurre por Ezcaray y sus aldeas, Ojacastro, Santurde de Rioja, Santo Domingo de la Calzada, Villalobar, Baños de Rioja, Castañares de Rioja y Casalarreina, hasta desembocar en el Tirón, cerca de Cihuri.
El río Oja desaparece en Ojacastro y vuelve a aparecer en Castañares debido a la acumulación de cascajo en el cauce, hecho que motiva que al Oja también se le conozca como río Glera.
Este valle comprende los municipios de la comarca de Santo Domingo de la Calzada, junto con Casalarreina, que ya es comarca de Haro. Entre los atractivos de la zona, destaca el municipio de Ezcaray y su estación de esquí y la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, ciudad enclavada en pleno Camino de Santiago, además de la riqueza arquitectónica y paisajística de los municipios que atraviesa.
El “toque” de Roberto desde Gimileo
En plena zona de influencia del Oja, Roberto nos muestra que #eltoqueriojano también tiene raíces. Su plato, lomo de vendimias, aúna tradición vitivinícola, productos de calidad y mucho, mucho sabor gracias a elaboraciones caseras de la familia. Un buen pan de pueblo y, cómo no, buen vino de Rioja, completan esta riquísima receta desde Gimileo.
Receta de lomo de vendimias
El “toque” de Fidel, desde Bañares
Desde Bañares, en el valle del Oja, zona tradicionalmente cultivadora de patatas, Fidel nos enseña su ‘toque’ a uno de los platos que lleva el espíritu de esta tierra en el nombre: las patatas a la riojana. Sofrito con chorizo, patatas, agua y un poco de sal. Y #eltoqueriojano, el pimiento seco de la misma zona.
Receta patatas a la riojana
El “toque” de Marisol, desde Ezcaray
La menestra es uno de los platos más emblemáticos de nuestra gastronomía. Marisol muestra, desde Ezcaray, uno de los toques que se le da a este plato en La Rioja Alta: el rebozado. Una técnica que lo distingue de la menestra de La Rioja Oriental, donde lo tradicional es cocinar las verduras sin rebozar.